DEFENDIENDO LA EDUCACIÓN Y LA SANIDAD PÚBLICA. DEFENDIENDO EL ESTADO DEL BIENESTAR.

POR AQUÍ, ÚLTIMAMENTE, ANDO POCO. ES MÁS FÁCIL ENCONTRARME EN FACEBOOK O EN TWITTER

domingo, 8 de noviembre de 2009

Ideas anticrisis (VI)

La idea expuesta en el (V) es válida también para ocupar varios puestos en la administración. Un político o alto funcionario que reciba más de tres veces el salario mínimo, no podrá ocupar otros puestos remunerados (en salarios, dietas, o similares) en la administración.

Ejemplo: un ministro, alcalde, concejal... que cobre más de tres veces el salario mínimo, no podrá pertenecer a consejos de administración de empresas públicas por las que reciba dinero. Si quiere pertenecer porque lo considera fundamental para el desarrollo de su función, que renuncie a cualquier tipo de salario o gratificación.

Y esto sirve también para los "jubilados" de la administración. Aquellos políticos que han dejado su cargo, pero que por razones del mismo siguen cobrando una "pensión" superior a tres veces el salario mínimo, no podrán recibir ninguna otra remuneración pública o privada.

Ideas anticrisis (V)

Cualquier trabajador de la administración, sea funcionario, político, contratado laboral, o cualquier otra figura, que reciba una remuneración superior a tres veces el salario mínimo, lo hará en condiciones de exclusividad.

No podrá trabajar en ninguna empresa privada, de forma permanente o temporal. La incompatibilidad será total. Y esto incluye los trabajos eventuales, como el cobro por dar conferencias. Si las da, es por su papel en la administración, por lo que ya está pagado por todos nosotros. Y aunque no fuera así, debemos garantizar que la dedicación a su puesto de trabajo, que pagamos entre todos, sea la máxima posible.

Ideas anticrisis (IV)

Las empresas que contraten con la administración deberán garantizar la paz social durante el periodo que dure el contrato con dicha administración.

Esta garantía se consigue con la obligatoriedad de tener un convenio colectivo con una duración igual que el contrato con la administración.

No es de recibo que una empresa consiga un contrato mientras que, en muchas ocasiones, los empresarios se niegan a sentarse para negociar las condiciones de sus trabajadores. Si el contrato con la administración es de cuatro años, la empresa deberá tener un convenio colectivo, con las medidas adecuadas de revisión salarial y de condiciones laborales, que dure esos cuatro años.

Ideas anticrisis (III)

La idea expuesta en la anterior entrada, (horquillas salariales ajustadas a una norma), se aplicará también a todas aquellas empresas que quieran recibir ayuda de la administración.

No podemos seguir dando dinero a empresas que luego lo usan, por ejemplo, para dar grandes indemnizaciones a sus directivos. Si una empresa atraviesa, por cualquier motivo, una crisis, estoy conforme en que nuestro dinero sirva para reflotarla, o si quiere acometer un plan de expansión, podemos colaborar entre todos, pero garantizando que el dinero va a la empresa (conjunto de trabajadores y empresario), y no sólo a una parte de ella (empresario y grandes directivos).

Ideas anticrisis (II)

Las empresas que contraten con la administración (con cualquiera de las tres administraciones), deberán garantizar que la horquilla salarial (la diferencia entre los que menos ganan y los que más), será conforme al acuerdo que se alcance entre empresarios-sindicatos-administración.

Así, por ejemplo, la diferencia entre los que más ganan y los que menos en una pequeña empresa no podrá ser superior a tres veces, a seis en una media empresa, y a nueve en una gran empresa. Estos márgenes son los que deberían estar discutiendo en las mesas de negociación.

Y cuando hablo de ganar, no me refiero sólo a salarios, sino que incluyo los bonos, acciones, dietas, etc. Se trata de regular lo que, al final de año, reciben los trabajadores de los distintos niveles y por los distintos conceptos dentro de la empresa.

¿Libertad para elegir su política de salarios en las empresas?. Claro, todas las empresas podrán elegir su política de salarios, pero aquellas que quieran contratar con la administración deberán ajustarse a esta norma.

La administración contrata con nuestro dinero y nosotros (nuestros representantes) podemos poner las normas que creamos más convenientes. En este caso, para garantizar que las diferencias sociales se reduzcan.

Ideas anticrisis (I)

Estoy un poco cansado de escuchar y leer a tanto experto que critica las medidas tomadas contra la crisis y que, como única solución, reclama una reforma laboral que quite derechos a los trabajadores, o una reforma fiscal, que quite capacidad al Estado de actuar en la necesaria redistribución para garantizar los derechos de todos.

Yo creo que se está haciendo bien, especialmente en cuanto a la garantía de derechos a aquellos trabajadores que más están sufriendo la crisis. ¿Que se puede hacer más?. Siempre se puede hacer hacer más, en este o en cualquier otro tema.

Un tema que, por si faltaba algo, se está complicando con los temas de corrupción política, que provocan que se esté uniendo crisis y corrupción. Y hay que aclarar que los responsables de la crisis fueron los grandes banqueros y empresarios que buscaban grandes beneficios inmediatos a cualquier coste, y los Estados liberales, que se lo permitieron. La corrupción política-empresarial, que nos provoca a todos un inmenso asco, no deja de ser una anécdota dentro de los miles y miles de políticos que están trabajando, muchas veces perdiendo su propio dinero, en favor de la comunidad de ciudadanos a la que representan.

Por eso inicio hoy una serie de entradas referidas a otras posibles medidas anticrisis. Seguramente serán erróneas, o mil veces matizables, pero son ideas que pueden ayudar a llevar el debate a su origen. Y dentro de estas ideas, se incluirán medidas anticorrupción, cayendo en el error de mezclar ambos temas, pero dejando claro que no me escabullo de este debate que también está abierto.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Asombroso lo de Cobo

Resulta que este tal Cobo, que por lo que se ve es la mano derecha de El Faraón de Madrid, no tiene catadura moral ni política para ser militante del PP, y por eso le quitan el carnet pero, sin embargo, sí que vale para ser vicealcalde de Madrid. Así es como valora el PP a sus cargos públicos y así es como valora la ciudad de Madrid. ¿En qué usará Gallardón su mano derecha?