Vídeo resumen de las actividades organizadas por las tardes en el Instituto Alameda de Osuna en el curso 2013-2014
jueves, 19 de junio de 2014
jueves, 5 de junio de 2014
Monarquía, república, referéndum y socialismo
No tenía muchas ganas de hablar sobre este tema, porque lo
que me preocupa es cómo se va a aplicarla nueva ley de educación el curso que
viene, cómo van a seguir los recortes en educación y sanidad, si los dependientes
van a poder cobrar algo, si seguimos cargándonos las energías renovables
mientras abrimos pozos de petróleo…
Hay doscientas cosas que me preocupan antes que el Jefe del
Estado. Pero parece que hay que posicionarse sí o sí, así que me posiciono.
Soy republicano. No entiendo que alguien por ser hijo de su
padre pueda ejercer la jefatura del Estado. Es algo que hay que cambiar, y
cuanto antes mejor. Pero creo que ahora no es el momento. Razones:
Siempre he estado en contra de “legislar en caliente”. Igual
que creo que cuando violan y matan a una chica no es el momento de cambiar el
código penal, porque si hubiera un referéndum saldría que se quemara en la
hoguera al violador asesino y a cualquiera que pasara por allí, legislar en
caliente sobre la monarquía puede provocar los mismos errores. Desconozco las
razones de la urgencia. Este movimiento ciudadano se podía haber producido hace
un año, o se puede producir dentro de uno. El que Felipe sea VI o no no impide
que podamos hacer un referéndum para cambiar el modelo. Se puede hacer con
calma y las cosas suelen salir mejor así.
Creo que ahora el tema divide a la sociedad española, no sé
si al 50% o si los porcentajes son
otros. Apoyar causas de división creo que es un error. Para avanzar, para salir del fango, necesitamos estar lo más unidos
posibles. Busquemos puntos de encuentro y no temas que nos van a dividir.
Por otro lado, ¿sabemos qué República queremos?. Porque no
basta con cambiar el Título de la
Constitución referido a la Jefatura del Estado. Si se toca algo tan importante
es para hacer un cambio profundo. ¿Nos pondremos de acuerdo una parte
significativa de la población en si queremos una España sin autonomías, como
quiere UPyD, o con las que hay, como quiere el PP, o con modelo federal, como
quiere el PSOE, o como quiere Podemos…? ¿Cómo quiere Podemos que sea España? Y
esa República ¿es con Cataluña o sin ella, con el País Vasco o sin él, con
Galicia, Andalucía, Canarias, o sin ellos?
El pacto constitucional se puede romper para hacer uno nuevo
pero ¿hay alguna posibilidad de un nuevo pacto ante posturas tan dispares? Creo
que no. Podría organizarse un referéndum en el que ganase la República,
suponiendo que ganase ¿y luego qué?. Íbamos a ser incapaces de cambiar la
Constitución acercando todas las posturas, como se hizo entonces. No,
pongámonos de acuerdo primero en cómo debe organizarse el Estado y luego
buscaremos cual es el mejor modelo para dirigirlo. Si nos ponemos de acuerdo
para organizar el Estado, el referéndum sobre monarquía o república se puede
hacer, dentro de seis meses, o un año, aunque Felipe ya sea VI. No es ahora o
nunca. Es ahora, legislando en caliente, o luego, después de habernos puesto de
acuerdo.
Sobre la postura del Partido Socialista me parece la
correcta. Pero si algún militante cree que no, lo tiene fácil: pedir al
secretario general de su agrupación que convoque una asamblea
extraordinaria para votar si referéndum
sí o no. Y así en todas las
agrupaciones. El resultado tendría que será asumido por la dirección del
partido. Es simple. Ejerzamos nuestro derecho a expresarnos en asamblea y
acatemos la voz de la mayoría de los militantes, sea cual sea esa mayoría, que
no está tan claro. El creer que el partido tiene que hacerme caso porque repito
muchas veces una idea en Facebook es una forma un poco extraña de plantearse la
política. El partido, su dirección, hará caso a lo que diga la militancia
reunida en asambleas. Y si acaso Rublacaba, malo malísimo, no escuchara, los
que se presentaran a secretario general dentro de un mes tendrían claro qué es
lo que tienen que apoyar si quieren salir. Es sencillo, es democrático, es
real reflejo de lo que piensa la militancia, y no sólo de aquellos que son más
activos en las redes sociales.
Seamos democráticos y ejerzamos nuestro papel como
militantes. No nos quedemos esperando que la dirección decida y, cuando lo hace,
si no nos gusta, montar un escándalo.
No, la fuerza la tenemos nosotros, el conjunto de los militantes. Ejerzámosla.
domingo, 1 de junio de 2014
El infantilismo
"La patología de izquierdas es el infantilismo…El
infantilismo es la confusión permanente de los deseos con la realidad, y
entonces salen con esas quimeras de plantear “hay que nacionalizar todo esto y
todo lo demás” cuando se está muy lejos de poderlo hacer."
Enrique Mújica, Presidente de Uruguay, en el programa
Salvados
Europeas 4. El tema catalán
Todos, yo el primero, hablamos de las municipales y
autonómicas como de la próxima cita
electoral, pero hay otra antes, que será el “referéndum catalán”.
Oía en las valoraciones de la noche electoral que los independentistas han ganado las elecciones. Yo creo que no. Entre
Esquerra y CIU no consiguen el 50% de los votos en una campaña completamente
movilizada por el independentismo.
Allí ha ganado Esquerra. Es una pena que, habiendo ganado,
no pueda apuntarla en la lista de comunidades donde la izquierda ha ganado.
Como ya expliqué en Europeas 3, un partido que antepone la bandera a los
intereses de los trabajadores y de los más desfavorecidos, no es un partido de
izquierdas. Su apoyo a los recortes que CIU está aplicando en educación y
sanidad es una muestra de lo que digo.
Sobre el referéndum yo lo tengo bastante claro: que se haga,
pero que se haga conforme a la legalidad, esto es, en toda España. Un
referéndum en toda España tendría valor legal para ver cual es la opinión de
los españoles. También valdría para saber cual es la opinión de los catalanes,
aunque esta opinión no fuera vinculante.
Y todos contentos.
A partir de ahí, podríamos sentarnos todos a hablar para ver
cual debe ser el camino a seguir. Yo creo que lo mejor es lo que propone el
PSOE: una reforma de la Constitución que recoja el carácter federal de España.
Pero, además, la campaña del referéndum valdría para
saber cual es la opinión de los partidos
nuevos y no tan nuevos sobre el futuro de Cataluña y de España. Me gustaría
saber si van a apoyar la separación de Cataluña, o si van a apoyar la unidad de
España, o si se van a poner de perfil y decir aquello de “dejo libertad de
voto”, que es como decir “no me mojo en asuntos que me pueden quitar votos”, o
“me da igual que España se rompa o no”.
Creo que sería interesante saber su opinión, para saber con qué cartas
jugamos cada uno.
Y lo más importante, sabríamos la opinión de los españoles
en general y de los catalanes en particular. Y luego nos sentaríamos todos a
hablar.
Apoyo un referéndum nacional.
Europeas 3. Los otros
Hablo de “los otros” por definir de alguna manera a aquellos
partidos que no forman parte del malvado bipartidismo. Que nadie lo entienda
como un menosprecio. Como demócrata respeto a todos los partidos y a todos sus
votantes, aunque me sienta más cercano a unos que a otros.
De derecha a izquierda, empiezo por Vox. No sacó
representación, pero estuvo a punto. En mi colegio sacaron un resultado más que
bueno. Según me comentaron sus interventores, cuentan con el apoyo de partidos
de Italia, me imagino que Forza Italia o alguno similar. Y cuentan con el apoyo
de sectores económicos importantes de EEUU, representados en el alcalde de
Nueva York. Creo que la campaña del PP de “que vienen los rojos” servirá para
unificar los votos de la derecha y que este partido desaparecerá. Aún así, lo
reconozco, me dan un poco de miedo.
UPyD ha sacado muy buenos resultados, para ser pequeños. Aún
así creo que estas elecciones han marcado un punto de inflexión en su
crecimiento. La reunificación de la derecha en torno al PP y el crecimiento de
Ciudadanos harán que este partido tienda a desaparecer. Aún así conseguirán
éxitos parciales, que pueden ser grandes donde ejerzan de bisagra.
Ciudadanos creo que es una fuerza en ascenso. Se presentan
como los Podemos de la derecha, o del centro, según se mire. Creo que se
comerán a UPyD y algo del PSOE por la derecha.
IU, siento decirlo, pero creo que también ha marcado su
punto de ascenso y que, a partir de ahora, tenderá a desaparecer. Lo siento
porque los de IU que conozco son personas que han trabajado durante muchos años
por los valores de la izquierda. Yo, con los de Barajas, he coincidido en el
99% de los casos en las propuestas presentadas en los plenos y en las
movilizaciones de calle. Pero creo que Podemos se los va a comer, por lo civil
o por lo militar, pero se los come.
Con Equo pasa lo mismo que con IU: se los comerá Podemos.
Podemos es una fuerza en ascenso. Tengo que reconocer que no
me esperaba esta salida de la pole. Creía que iban a ser 2 o a lo sumo 3, pero
5 me ha sorprendido. Y tienen una capacidad de crecimiento enorme porque sus
votantes son militantes sin ficha, pero militantes completamente motivados en
vender las maravillas de Podemos. Crecerán con los votos de IU y Equo, y con
algo de la izquierda del PSOE. Pero no creo que crezcan lo suficiente como para
desbancar al PSOE de su papel de principal partido dela oposición, ni mucho
menos para ganar al PP. El reparto sociológico de los españoles no da para un
crecimiento que llegue a los 10 millones necesarios.
A mí no me preocupa que crezca Podemos. Siempre he opinado
que hay que votar y que mejor si se vota izquierda. Siempre he defendido que
los que estaban desencantados con nosotros votaran a IU. Si ahora lo hacen con
Podemos, pues estupendo. Creo que su inicio atacando desaforadamente a los
socialistas es un error enorme.
Obtendrán más votos, pero lo importante es gobernar para cambiar las cosas. En
casi todos los municipios, comunidades, o España, harán falta pactos entre
las izquierdas si se quiere desbancar
al PP. Con los insultos se producirá un
alejamiento que hará que los pactos sean muy complicados. A no ser que quieran
hacer como IU en Extremadura y apoyar al PP…todo es posible.
A Esquerra Republicana la coloco aquí porque se llama
Esquerra, pero un partido que antepone una bandera a los intereses de los
trabajadores y de los más desfavorecidos no es un partido de izquierdas.
Seguramente haga otro “Europeas” para hablar del tema catalán.
Bueno, este ha sido un repaso rápido por “los otros”, los
que no forman parte de los dos grandes partidos con posibilidad de gobernar.
Pero seamos realistas. El PP, como explico en Europeas 1,
ganará las próximas elecciones. Puede que no por mayoría absoluta y que termine
gobernando con UPyD. Pero seguirá gobernando la derecha. La dispersión del voto
de la izquierda apoyará esta victoria, porque no es igual 10 millones de votos
a un partido que los mismos 10 millones repartidos entre 3 o 4. Y si encima
esos 3 o 4 no se pueden poner de acuerdo porque ha habido previamente una
campaña de insultos, mejor para la derecha. Esto favorecerá la campaña de la
derecha de “yo o el caos”.
Pero todo esto son suposiciones mías. Queda un año para las autonómicas y municipales y
pueden pasar muchas cosas. Y mis cálculos, basados en la lógica, pueden ser erróneos, ya que la lógica no
siempre se aplica a la hora de votar.
Si los resultados de las próximas elecciones es que vuelve a
ganar la derecha, nada se habrá ganado. A los más desfavorecidos, a los
trabajadores, les dará igual que en un sillón se siente fulanito del partido A,
o menganito del partido B, si ambos están en la oposición y no pueden hacer
políticas que cambien su vida. El que se alegre, como está pasando en estas
elecciones, por un cambio de sillón, se estará equivocando y traicionando a los
trabajadores y a los más desfavorecidos.
sábado, 31 de mayo de 2014
Europeas 2. Pierde el PSOE
Permitidme que empiece con una declaración: soy de la casta.
Soy de una casta que empezó a trabajar a los 16 años, y no he parado mientras
me sacaba la carrera, y que tiene por
delante 15 años de hipoteca, hipoteca que pago con un trabajo que no me gusta y
que en cualquier momento puedo perder, y con él perder mi casa e irme a vivir a
la calle. Soy de la casta a la que pertenecemos inmensa mayoría de los españoles. Y podría seguir, pero no.
Por desgracia, tuve que soportar que durante cuatro años me
llamaran asesino y terrorista, y que me acusaran, junto a mis compañeros, de poner
las bombas en los trenes de Atocha. Incluso mis hijas tuvieron que aguantar los
insultos de sus compañeros de clase que repetían lo que oían en casa. Pasar de
ser terrorista a ser de la casta… no está mal. Entonces aprendí que los
insultos descalifican a quien los emite, así que dejo el tema.
Una vez declarado que soy
del PSOE, voy al título de esta entrada: el PSOE ha perdido las
elecciones. Y otra declaración: aunque soy del partido, soy primero un
demócrata y segundo una persona de izquierdas, y tercero del PSOE. Siempre me
he alegrado mucho, muchísimo, de que en Rivas, por poner un ejemplo, ganara IU.
Preferiría que ganaran mis compañeros, pero me doy por contento con gobiernos
de izquierdas, sean del partido que sean. Pero en estas elecciones no es el
caso. Como decía en Europeas 1, ha ganado la derecha y, por lo tanto, ha
perdido la izquierda.
El PSOE ha perdido. Tampoco ha ganado ningún otro partido de
izquierdas. El que en un sillón se siente fulanito del partido A, o menganito
del partido B me da igual, si el resultado es que sigue ganando la derecha.
Desde luego hemos hecho cosas mal. Cuando los votantes no
confían en nosotros para gobernar, es que lo hemos hecho mal. Unos dirán que es
que no hemos sabido transmitir, otros dirán que la reforma de la Constitución
nos debe enviar al rincón del olvido por decenios… Cada uno tendrá sus motivos
para no confiar en nosotros y para confiar en la derecha. Millones de votos
perdidos, millones de razones para no votarnos. Yo, lo siento por no compartir
esa opinión mayoritaria, pero en la balanza sigo viendo muchas más cosas
positivas que negativas, y por eso sigo votando PSOE y sigo militando en el
partido.
He hablado en plural: “hemos hecho”, porque en el PSOE somos
los militantes los que nos responsabilizamos
de todo lo que se hace en nombre de nuestro partido,, ya sea gobernando o en la
oposición. Las asambleas son el máximo órgano y en ellas discutimos y votamos,
desde políticas a dirigentes. Somos responsables desde el momento que emitimos
críticas o renunciamos a emitirlas, o emitimos elogios o renunciamos a
emitirlos. Me siento responsable, como el primero, de la derrota de mi partido
en las elecciones. El que se ponga de perfil y diga “yo no he sido” es que no
entiende cual es el funcionamiento del partido y de las asambleas.
Pero alguien tiene que asumir la responsabilidad final. Y el
compañero Rubalcaba ha hecho muy bien diciendo que él la asume, junto con la
Ejecutiva Federal. Ha hecho muy bien organizando un congreso Extraordinario
para elegir a nuevos órganos de dirección del partido. También lo han hecho muy
bien los secretarios generales de Navarra y el País Vasco. Creo que también
deberían seguir el mismo camino los secretarios generales de Madrid y Cataluña,
las otras dos comunidades donde la derrota ha marcado el conjunto. Así lo
expresaré en la asamblea de mi agrupación la próxima semana.
Y por si a alguien le queda alguna duda: creo que Rubalcaba
ha sido un excelente ministro de Educación y que ha sido, sobre todo, un
excelente ministro del Interior. Creo que los españoles nunca le agradeceremos
lo suficiente, a él y a Zapatero, que acabara con ETA. Pero asumió un puesto en
el Congreso de Sevilla que ahora le pone en la obligación de marcharse. Una
pena porque perderemos a un excelente político.
¿Cómo elegir? Para mí, la elección del secretario general
debe ser por primarias, por voto directo de los militantes. Esto ya se hace en
las agrupaciones locales y debe ampliarse al resto del partido.
La elección del candidato debe hacerse por primarias
abiertas a la ciudadanía.
La confección de los estatutos del partido debe permanecer
como ahora: apertura de ideas provenientes de cualquier militante, pero que
unos delegados, elegidos por los militantes, pondrán negro sobre blanco. Al
igual que los diferentes programas electorales, con la aportación de ideas
provenientes de cualquier ciudadano. En este tema de los estatutos y del
programa no propongo ninguna innovación, ya que se viene haciendo desde
siempre.
La innovación está en la forma de elegir a nuestros líderes.
No me gustan los delegados, prefiero el voto directo.
Y salga quien salga, me guste o no, le apoyaré, porque como
he dicho al principio, primero soy demócrata. Creo que el partido necesita
nuevos líderes, pero, sobre todo, necesita militantes comprometidos, que
trabajen todos los días por el partido y por las ideas de izquierda. No me
valen los militantes de sofá que no son capaces, por ejemplo, de acudir a una
manifestación en defensa de la educación pública en mi distrito. Los dirigentes
asumen la responsabilidad, pero la responsabilidad real es de todos y cada uno
de los militantes.
La noche electoral, tras la derrota, le dije a mi secretaria
general “cuenta conmigo para lo que quieras”. Creo que esa debe ser la
respuesta. Creo que esa es la única respuesta
que puede dar un militante: ponerse a disposición del partido para
trabajar.
Y acabo positivamente. En las elecciones europeas hemos
perdido, pero no todo. Hemos ganado allí donde gobernamos, en Andalucía y en
Asturias,. Y también hemos ganado allí donde hemos mostrado una voluntad de
gobernar a través de una moción de censura, como en Extremadura. Entiendo que
los ciudadanos tengan sus dudas sobre nuestras promesas, actuales o futuras,
pero esos mismos ciudadanos han dicho claramente, allí donde gobernamos, que
nuestras promesas son realidades, y que confían en nosotros.
Me gustaría que muchos de los que ahora están intentando
demostrar que son más guapos que los otros, llamando feos a sus contrincantes,
se dedicaran más a elogiar nuestro trabajo allí donde gobernamos, y a hablar de
la respuesta ciudadana positiva ante nuestras políticas reales. ¿Dudas de mis
promesas? Mira nuestras políticas reales en Andalucía y Asturias en el gobierno
y en Extremadura en la oposición. Ese debería ser nuestro mensaje, nuestra
carta de presentación.
Las peleas de gallos no me gustan, y a la ciudadanía
tampoco.
PD.- Sé que no he hablado de toda la izquierda, solo del
PSOE. Habrá que esperar otra entrega donde hablaré de los otros partidos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)