"Porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro
lado."
Lorca
Me hubiera gustado ser poeta. Me hubiera gustado poder
contar que, cuando amanece, el sol se levanta majestuoso sobre los campos aún húmedos
de rocío. Poder decir que en tus ojos veo amaneceres, y atardeceres, y
recuerdos, y futuro. Que en tu sonrisa encuentro calma, que en tus andares veo
moverse los prados mecidos por el viento. Que la casa no es una casa, sino un
hogar construido con mil complicidades. Que los niños que juegan en el parque
son almas que se columpian hacia el cielo y ven en las nubes monstruos, y
animales, y barcos que les llevan por otros mundos. Me hubiera gustado contar
tantas cosas como sólo sabe contarlas un poeta....
Es posible que simplemente me tocara sondar las cosas del
otro lado.
Tengo una mochila, roja. Me la regalaron, no recuerdo si fue en un cumpleaños o en unos Reyes. Tampoco recuerdo si fue mi mujer, o alguna de mis hijas, o las tres a la vez. Fue hace algunos años, tampoco muchos, o sí.
En esa mochila he estado guardando papeles, muchos papeles, y libros. De éstos, no tantos, que sólo llevaba aquel que estaba leyendo en ese momento; y puede que algún otro que quisiera leer, o que quisiera pasear para que el aire y el tiempo le diera aquello que necesitara para merecer ser leído. Y también llevaba cosas, alguna, pocas.
En la mochila se iban amontonando papeles que eran historias. Sólo la vaciaba cuando mi espalda se quejaba por el peso. Pero era un vaciado muy parcial, quirúrgico, en el que buscaba aquello que, por pesado, podía equilibrar de nuevo la balanza entre lo que quería llevar y lo que podía soportar.
Mi mochila roja me ha acompañado durante estos años. Todos los días, a todas horas. Sólo alguna vez, los fines de semana, se quedaba en casa. O cuando, entre diario, algunas tardes, paseaba con el único fin de pasear. Y no era fácil. Mi mochila roja me ha acompañado siempre al trabajo, a las actividades políticas, o con las asociaciones, o cuando me reunía en el consejo escolar, o cuando salía a pasear buscando desconchones en las aceras o alcorques vacíos.
Pero esta semana la he abandonado algo más. He vuelto con mis problemas de pulmones, o de garganta, o de vías respiratorias en general. La sensación de falta de aire que he tenido me hizo que el miércoles decidiera dejarla en casa y no llevarla al trabajo. Y lo mismo el jueves y el viernes. Fue una decisión difícil, pero tuve que tomarla. Aunque la mochila a la espalda me abría los pulmones, la sensación de cansancio por la falta de aire hacía que su peso se multiplicara.
Hoy es sábado. Saldré a comprar, y a pasear. Volveré a dejarla en casa. Pero he decidido que este finde la vacío, la reviso, y dejaré en ella sólo aquello que me pueda ser útil en esta etapa de mi vida.
La verdad es que me da un poco de miedo. Sacar los papeles, verlos, revisarlos, decidir si ahora me son útiles o no, no sé si será una actividad liberadora o nostálgica. También puedo cogerlos todos y tirarlos sin mirar. Si hago esto último, es posible que la vocecilla tocapelotas me lo esté echando en cara durante mucho tiempo. No sé, no sé lo que haré, pero sí que tengo claro que es necesario vaciarla para poder volver a llenarla.
Esa es otra duda que me hace estar indeciso. ¿Y si no tengo nada con lo que llenarla?. Bueno, algún libro siempre irá en ella, para leerlo o para pasearlo, pero irá. Y....y ¿qué más?.
Da igual. Lo único que tengo claro es que el lunes volveré a sentirla sobre mi espalda, acompañándome. No sé si la llevaré vacía, o con algún recuerdo, o con algún proyecto de futuro. Sólo sé que mi mochila, roja, y yo, seguiremos juntos.
Majestad, ayer no pude escucharle por estar, en el momento
de su Mensaje, en el hospital con mi suegro. En un hospital público, claro.
Hoy, día 25, puedo escucharlo e, incluso, ir parando el Mensaje, y volverlo a
escuchar, y volverlo a parar....y, así, poderlo analizar en profundidad.
Permítame, antes de nada, decirle que, aunque soy
republicano, respeto al máximo la Constitución que entre todos nos hemos dado
y, en estos momentos, lo que menos me preocupa es si nos organizamos en
Monarquía o República. Por tanto, le pido que entienda esta respuesta desde el
máximo respeto hacia la institución que usted representa. Y es por ese respeto
por el que me atrevo a responderle. Como Jefe de Estado seguro que apreciará
que un ciudadano opine sobre su Mensaje.
Aunque el Mensaje tiene muchas partes positivas, que seguro
que en su entorno le comentan, permítame que me centre en aquelos aspectos más
discutibles, al menos desde mi punto de vista.
Dice usted que "las renuncias de hoy han de garantizar
el bienestar de mañana en un plazo razonable de tiempo, de manera que se
asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de
nuestra sociedad desarrollada". Permítame decirle que, estando completamente
de acuerdo con lo que quiere decir,no lo estoy con lo que dice. Sí, Majestad, estamos en un momento difícil
que exige sacrificios. Sacrificio es que a los funcionarios no les abonen la
paga extra o que, en mi empresa, nos apliquen una "modificación sustancial
de las condiciones de trabajo" y nos reduzcan una media del 10% de los
salarios.
Pero no es eso lo que está pasando, no es sólo eso. Lo que
usted llama "renuncias" es que el Gobierno central y, en mi caso, al
vivir en Madrid, el autonómico y el municipal, están intentando romper la
Constitución que usted y yo defendemos, están destrozando la "protección
de los derechos sociales". Permítame que le ponga algunos ejemplos de lo
que se ha hecho este 2012.
La Reforma Laboral, que elimina el papel negociador de los
sindicatos, que acaba con la posibilidad de diálogo y consenso que usted
reclama a lo largo del discurso, no es un recorte, es un cambio de modelo hacia
una sociedad de empresarios omnipotentes y trabajadores esclavizados. La
reforma educativa, que en Madrid llevamos sufriendo años, significa que miles
de profesores son despedidos, o que miles de menores se quedan sin becas de
comedor mientras se subvencionan los uniformes de los colegios privados. o se
regala suelo público, de todos, para que empresas monten negocios educativos.
Esto es un cambio de modelo, no es un recorte. Esto es romper la Constitución
que usted y yo defendemos. Que los hospitales públicos se regalen a empresas
privadas no es un recorte, es un cambio de modelo que, además, nos va a salir
mucho más caro, económica y socialmente. Que se culpabilice a los enfermos por
su enfermedad y se les obligue a pagarlas recetas, o las prótesis, o las ambulancias, o las muletas, o cientos
de medicamentos que han sido eliminados de las listas, no es un recorte, es un
cambio de modelo. Es romper la Constitución que usted y yo defendemos. Que se
abandone a los dependientes a su suerte, y sus cuidadores, no es un recorte, es
un cambio de modelo.
Mire, Hasta ahora, los españoles sabíamos que, aunque las
cosas fueran mal, aunque se nos exigieran sacrificios, teníamos nuestros
derechos sociales garantizados. Sabíamos, los trabajadores, que podíamos
negociar con nuestras empresas; ahora no. Sabíamos que si nos poníamos
enfermos, íbamos a ser atendidos; ahora no. Sabíamos que, aunque no tuviéramos
recursos, nuestros hijos podrían estudiar. Ahora muchos padres sabemos que no
podremos pagar las abusivas tasas universitarias. Hasta ahora, aunque desde
hace apenas dos legislaturas, sabíamos que si había un dependiente en nuestra
familia sería atendido. Ahora no.
Lo siento Majestad, pero lo que no ha dicho, no sé si por
desconocimiento o porque no puede meterse en esos jardines, es que lo que se
está haciendo es un ataque masivo a la Constitución que usted y yo defendemos y
que, ante ese ataque, debemos rebelarnos, unirnos, luchar. Nos pide, me pide
"confianza" y, lamentablemente, no puedo tenerla. ¿Cómo confiar en
quienes nos están robando nuestros derechos, en quienes están rompiendo la
Constitución?.
Por seguir con alguna frase llamativa de su Mensaje.
"España es parte de la solución a la crisis global y debe ser protagonista
en la toma de decisiones en los grandes foros internacionales". ¿Cómo
compatibilizar esta frase con que la ministra de Trabajo no asista a ninguna de
las reuniones europeas donde se debaten las políticas de empleo? Se preocupa
usted por la ruptura de España, pero por la ruptura física. A mí me preocupa
mucho más la ruptura social, la que el gobierno está provocando con sus políticas
en las que regala lo público, lo de todos, mientras ignora y abandona a los
trabajadores, tengan empleo o estén en paro.
"Hemos de garantizar que nada de lo conseguido juntos,
ni los derechos individuales y sociales, ni el bienestar económico, ni el
proceso de construcción política y económica puedan verse amenazados".
Completamente de acuerdo. Por eso, la lucha es el único camino frente a un
gobierno que ataca los derechos individuales y sociales, y el bienestar
económico, y la construcción política y económica. Luchar contra la injusticia
es el único camino.
"No todo es economía" y quiere "reivindicar
la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis". De
acuerdo. Pero dice que quiere "reivindicar la política grande" esa
que "desde el gobierno fija su atención en el interés general y en el
bienestar de los ciudadanos". ¿Dónde está esa política? Hace tiempo que
desapareció. Me gustaría reivindicar con usted esa política pero, simplemente,
no existe. Por eso, prefiero reivindicar la política pequeña, la que podemos
hacer todos, la que cada uno de nosotros, unidos a nuestros vecinos, a nuestros
compañeros de trabajo, podemos hacer día a día para intentar evitar que nos
sigan rompiendo la Constitución que usted y yo defendemos. Nosotros, los
ciudadanos, sí que hacemos una política que "integra lo común para sumar
fuerzas, no para dividirlas". Nosotros sí, los que gobiernan España no lo
están haciendo. Nosotros estamos dispuestos a "renunciar a algo de lo suyo
para ganar algo mayor y mejor para todos". El gobierno se dedica a
acumular en unas pocas manos privadas todo aquello a lo que renunciamos y que
debería ir destinado al bien común.
Habla de "promover los valores del respeto mutuo y la
lealtad recíproca". Lo siento, pero hacia el gobierno no puedo promover
esos valores porque los han bloqueado, los han eliminado. Sí los promuevo y los
promoveré hacia mis vecinos, hacia mis compañeros de trabajo, hacia los
enfermos, los estudiantes, los pensionistas, los dependientes. Sé que usted con
esta frase se refería a la situación de Cataluña, pero permítame decirle que no
voy a caer en la trampa de la guerra de banderas que las dos derechas, la de
aquí y la de allí, se han inventado para ocultar el pisoteo constante a la
Constitución que usted y yo defendemos. Me siento más unido a un trabajador de
Martorell que al presidente de la patronal madrileña. Lucharé por promover, con
ese trabajador de Martorell, "los valores del respeto mutuo y la lealtad
recíproca".
"Quiero resaltar la actitud abnegada y leal de las
familias y la solidaridad de muchas organizaciones asistenciales que con su
ayuda tanto están contribuyendo a la estabilidad social". Completamente de
acuerdo pero, Majestad, cuando son las familias y las organizaciones asistenciales
las que tienen que contribuir a la estabilidad social quiere decir que el
Estado ya no lo hace, que el gobierno ha abandonado esa función primordial y
básica.
Para terminar, Majestad, decirle que entiendo su discurso.
Sé que no le queda otra que intentar animarnos y buscar los valores positivos
de la sociedad, de los españoles, que los tenemos en abundancia. Pero tengo que
decirle también, Majestad, que estamos ante un ataque masivo a la Constitución,
a nuestros derechos individuales y sociales, que estamos ante un cambio de
modelo de Estado que nadie hemos votado, ni siquiera los que votaron al partido
en el poder. En otro momento similar, usted dio un discurso de defensa de los
valores democráticos y de la Constitución, y el pueblo entero le apoyó
manifestándose en a calle. Ahora el pueblo entero se está manifestando en la
calle para que no se rompa la Constitución, pero usted ha hecho un Mensaje que
busca confianza y lealtad hacia el gobierno que la está pisoteando.
Estamos dispuestos a sacrificios para conseguir un bien
mayor, pero no estamos dispuestos a que se rompa el Estado social y de derecho
que nos hemos dado en la Constitución. El pueblo seguirá luchando porque se
mantenga la Constitución. ¿Estará usted con el pueblo?
En la citada noticia, la concejala del PP de Barajas ataca al Grupo Municipal Socialista de Barajas, y a mí en concreto, de una manera un tanto burda, intentando mezclar diferentes temas buscando crear confusión sobre nuestro trabajo con los presupuestos del distrito para 2013. Pero los datos son los datos, y los hechos son los hechos, y ya que da la impresión de que no se ha leído sus propios presupuestos, se los voy a explicar.
Hasta este año, los presupuestos del distrito de Barajas contaban, dentro del programa “321.01 Colegios y otros centros educativos” del objetivo “07.-Fomentar la formación de adultos en el distrito”, que contemplaba como indicadores “12 aulas de educación de adultos” y “176 alumnos participantes en las aulas de educación de adultos”. Pues bien, en los presupuestos para 2013, tanto el objetivo 07 del programa 321.01, como sus indicadores han desaparecido. Simple y llanamente, no están, se han eliminado, los ha eliminado la concejal del PP de Barajas, o su Gerente, que figura como responsable.
Por mucho que quiera la concejala del PP, en los presupuestos de 2013 no se recoge el objetivo de la Escuela de Adultos. Para ella, esto es “mentira y mala fe”. Para nosotros son datos evidentes y públicos. La reto, simplemente, a que me diga en qué página del presupuesto está el objetivo de “Fomentar la educación de adultos en el distrito”, con sus indicadores de aulas y alumnos. En el Pleno de Presupuestos le pediré que vuelva a incluir el objetivo de la Escuela de Adultos. Es fácil, que lo incluya si de verdad quiere mantenerla, y con mucho gusto sacaré otra nota informando que el objetivo vuelve a estar en los presupuestos. Creo que el tema está zanjado.
Pero dice que con estas informaciones estamos “creando alarma social injustificadamente”. Esta misma expresión la usó en el pleno del Estado del Distrito cuando se informó del cierre de las urgencias de Barajas. Tres meses después, las urgencias se han cerrado entre diario, y eso que sí que estaban recogidas en los presupuestos. Tiene que aceptar que, en una sociedad democrática, la crítica es útil para mejorar. Si cada vez que se le critican sus actuaciones alega que se crea “alarma social” es que no se está enterando de que el espíritu que mueve al Grupo Socialista es denunciar lo que consideramos errores para así solucionarlos.
Pero aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para intentar poner un ventilador que oculte su mala gestión. Dice que no he asistido al Consejo Territorial celebrado el día 27. Y es cierto. La concejala del PP sabe perfectamente que yo no formo parte del citado Consejo Territorial, y que al Grupo Municipal lo representan sólo dos compañeras, porque el PP no permite que estemos más. Mi obligación como portavoz del Grupo Municipal Socialista de Barajas es hablar de los presupuestos en el Pleno Extraordinario de Presupuestos que se celebrará el día 4. Y allí estaré, y allí le explicaré nuestra postura sobre los mismos. Será a las 12h e invito a asistir a todos los vecinos/as que así lo deseen, ya que la entrada es libre.
Pero si le preocupa que no asista a un Consejo del que no formo parte, lo tiene muy fácil: que nos permita a todos los miembros del Grupo Municipal Socialista de Barajas formar parte del Consejo. Es fácil, ¿lo hará?.
Independientemente de este ataque personal sin base y sin sentido, me duele mucho más que diga que Lynda Valenzuela fue la única vocal socialista presente. La concejala del PP, que dirige una asociación de mujeres, ataca a las mujeres cuando ejercen sus derechos. Porque, como ya he dicho, sólo permite formar parte del Consejo a dos miembros del Grupo Socialista, Lynda Valenzuela y Juana Alabart. Lynda estuvo, y Juana no porque, como sabe perfectamente la concejala del PP, está de baja por maternidad. Que alguien ataque a una compañera que no asiste a un Consejo por el hecho de estar de baja por maternidad me parece indecente, pero me parece mucho más indecente que la ataque alguien que presume de defender los derechos de las mujeres. Espero que rectifique y que se trate sólo de un lapsus fruto de intentar poner el ventilador sin calibrar las consecuencias.
Atacar a una mujer por disfrutar de su baja por maternidad es un comportamiento machista que creía superado pero, evidentemente, no es así.
Alberto López Langa
Portavoz del Grupo Municipal Socialista de Barajas
Salvador Sostres, columnista habitual de El Mundo, se ha comportado como escoria al responsabilizar a los padres de las chicas fallecidas en la tragedia de Madrid Arena. "La primera y definitiva negligencia fue paterna" es una de las anormalidades que dice.
No ha sido la única voz que, desde medios de la derecha, se ha manifestado en este sentido. En tertulias radiofónicas o televisivas otras escorias han mostrado su misma opinón. Sostres lo ha dejado plasmado negro sobre blanco.
No se trata sólo de que no sepan respetar el dolor de las familias. Se trata de que es una afirmación rotundamente falsa que sólo es posible realizar cuando se escribe desde una cloaca. La mierda que le rodea a él y a los otros tertulianos que son de su misma opinión, le ha salido por la boca y por la pluma.
Yo tengo dos hijas. Una de ellas, de 17 años, compartió muchas salidas con una de las fallecidas. El hecho de que ese día no estuviera en esa fiesta fue pura casualidad.
Ni me voy a molestar en defender a los padres. Es tan evidente que ellos no son en absoluto responsables que no necesitan defensa de su actuación.
Pero sí que necesitan defensa ante seres que, sin dos dedos de frente, les acusan. Seres como Sostres, que habló de sus relaciones y preferencias sexuales con jovencitas delante de alumnos de un colegio de primaria en un programa televisivo, no es quién para dar lecciones a ningún padre.
Yo, como padre, pido al Ayuntamiento de Madrid que declare persona non grata a Salvador Sostres.
Yo, como padre, pido al Ayuntamiento de Madrid, a todas sus dependencias, a todos los centros educativos, a cualquier organismo oficial, que suspendan cualquier suscripción al diario El Mundo hasta que pidan disculpas públicas por el artículo de este ser, y se comprometan a que no volverá a escribir nunca.
Sostres ha ofendido el honor de los padres de las fallecidas, el honor de todos los padres de todos los jóvenes que fueron a la fiesta, el honor de todos los padres que tenemos hijos adolescentes. Y, sobre todo, ha ofendido el honor de las víctimas.